17 días para descubrir un país de contrastes, perderte entre ciudades imposibles, caminar por montañas que parecen irreales, dormir junto a la Gran Muralla y descubrir una China que va mucho más allá de lo que probablemente hayas imaginado.
Queremos invitarte a una expedición que huye de los viajes tradicionales a China.
Una aventura diseñada para personas que no quieren limitarse a visitar los lugares más famosos, hacer una foto y continuar hacia el siguiente punto del mapa.
Queremos que vivas China desde dentro.
Que aprendas unas palabras de mandarín y te atrevas a utilizarlas en un mercado. Que compartas una cena después de cocinar juntos junto a la Gran Muralla. Que te pierdas por las calles y túneles de Chongqing. Que pongas a prueba tus piernas en las montañas de Huashan. Que pedalees entre arrozales y montañas en Yangshuo.
Porque para nosotros, viajar no es coleccionar destinos ni llenar la galería del móvil.
Buscamos esas experiencias que te sacan de lo conocido, que te sorprenden, que te hacen reír, que te ponen un poco a prueba y que, cuando vuelves a casa, sigues contando meses o incluso años después.
Y queremos vivirlas con un grupo de personas que tenga esa misma forma de entender el mundo.
No venimos simplemente a conocer China.
Venimos a dejarnos sorprender por ella, a probar cosas que nunca habíamos probado, a perdernos un poco, a compartir el camino y a descubrir qué ocurre cuando dejas espacio para que el viaje te sorprenda.
Venimos a vivir una China que probablemente no habrías vivido por tu cuenta.
No somos una agencia de viajes tradicional. Somos una forma diferente de descubrir el mundo.
En Yuma Expeditions creemos que viajar no debería consistir únicamente en llegar a un sitio, hacer unas cuantas fotos y volver a casa.
Creamos expediciones para quienes quieren vivir algo que probablemente no vivirían por su cuenta.
Rutas diseñadas para descubrir lugares increíbles, pero también para perderse, probar cosas nuevas, superar algún reto, compartir una mesa, conocer otras formas de vivir y dejar espacio para que ocurran cosas que no estaban en el plan.
Porque para nosotros el destino es solo el escenario. Lo importante es todo lo que ocurre mientras estás allí.
Por eso viajamos en grupos pequeños y buscamos personas con las mismas ganas de descubrir. Personas curiosas, abiertas y dispuestas a salir un poco de su zona de confort.
No queremos llevarte de un punto a otro. Queremos que formes parte de la aventura.
Y si cuando vuelves a casa solo puedes enseñar fotos, sentimos que nos hemos quedado cortos.
Queremos que vuelvas con historias. Con recuerdos. Con gente que conociste por el camino. Y con esa sensación de: “Este viaje no lo voy a olvidar nunca"
Eso es Yuma Expeditions.Viajes que probablemente recordarás después de haber deshecho la mochila.
Hay países que visitas. Y hay países que te hacen sentir que acabas de entrar en otro mundo. China es uno de ellos.
Desde el primer momento, China sorprende.
Ciudades que parecen sacadas de una película, montañas que parecen imposibles, trenes que atraviesan el país a toda velocidad, calles llenas de gente, mercados, templos, comida que nunca habías probado y una forma de vivir que muchas veces no se parece en nada a la nuestra.
Y lo mejor es que cuanto más avanzas, más te das cuenta de que no existe una sola China.
En Beijing puedes pasar de caminar entre hutongs y desayunar como lo hace cualquier local a encontrarte, pocos minutos después, frente a la Ciudad Prohibida.
Y entonces llega la Gran Muralla.
Caminar por ella ya es una experiencia difícil de explicar. Pero dormir esa noche en un pequeño pueblo junto a la muralla, cocinar juntos y sentarte a compartir la cena hace que la experiencia sea completamente diferente.
Después llega Huashan.
Montañas de roca, enormes paredes verticales y caminos que hacen que mires dos veces antes de seguir avanzando. Es uno de esos lugares en los que no necesitas que nadie te diga que estás viviendo algo especial.
Y entonces aparece Chongqing.
Una ciudad que parece diseñada sin ninguna intención de que los humanos podamos entenderla.
Edificios que atraviesan carreteras, metros que desaparecen bajo tierra, ascensores que te llevan de un nivel de la ciudad a otro y calles que parecen no tener principio ni final.
Aquí no queremos simplemente enseñártela.
Queremos que te pierdas en ella.
Más adelante, Zhangjiajie cambia completamente el escenario.
Bosques, niebla y enormes pilares de piedra que parecen sacados de otro planeta.
Y cuando crees que ya has visto suficiente, llegamos a Yangshuo.
Dejamos atrás el ruido de las grandes ciudades y nos subimos a una bicicleta para recorrer pequeños caminos entre montañas kársticas, arrozales, pueblos y ríos.
China también está en esas pequeñas cosas.
En aprender unas palabras en mandarín y atreverte a utilizarlas. En probar un desayuno que no sabes muy bien qué es. En sentarte a compartir una mesa. En entrar en un mercado. En observar cómo empieza el día en un barrio cualquiera.
Porque quizá eso sea lo que más nos gusta de China: que nunca sabes exactamente qué te vas a encontrar al doblar la siguiente esquina.
Durante 17 días vamos a atravesar una pequeña parte de este gigante.
Historia. Montañas. Caos. Naturaleza. Comida. Bicicletas. Ciudades imposibles. Momentos incómodos. Risas. Y muchas cosas que probablemente no estaban en tus planes.
Y quizá cuando vuelvas a casa te des cuenta de que China no era exactamente como imaginabas.
Era mucho más.
Esta no es una expedición para quienes quieren viajar con todo bajo control. Es para quienes quieren descubrir un país que no se parece al suyo, dejarse sorprender y volver a casa con mucho más que una lista de lugares visitados.
Si lo que buscas es un circuito en el que sabes exactamente dónde vas a estar a cada hora, qué vas a comer y qué foto toca hacer después, probablemente encontrarás opciones que encajen mejor contigo.
Pero si quieres perderte por las calles de una ciudad que parece imposible, caminar por una de las montañas más espectaculares de China, dormir junto a la Gran Muralla, aprender cuatro palabras de mandarín para utilizarlas de verdad, pedalear entre arrozales y montañas y compartir todo eso con un grupo de personas que tienen las mismas ganas que tú... entonces esta expedición puede ser para ti.
No necesitas ser un viajero experto. Tampoco necesitas haber hecho una expedición antes.
Solo necesitas curiosidad, una mente abierta y ganas de salir un poco de tu zona de confort.
Porque no venimos a China únicamente a hacer fotos de sus lugares más famosos ni a tachar otro país de nuestro mapa.
Venimos a probar cosas que nunca habíamos probado, a comer donde comen los locales, a perdernos, a reírnos cuando algo no salga como esperábamos y a descubrir qué ocurre cuando dejas espacio para que el viaje te sorprenda.
Y, sobre todo, venimos a compartirlo.
Con las personas que conoceremos por el camino. Con el grupo. Y con Ángel, que estará con vosotros durante toda la expedición.
Si buscas el viaje de siempre, quizá esta no sea tu aventura.
Si quieres vivir China de una forma que probablemente no vivirías por tu cuenta, nos vemos allí.
China es uno de los países más grandes y fascinantes del mundo.
Podríamos habernos limitado a enseñarte sus lugares más famosos, hacer una foto, subir al autobús y pasar al siguiente.
Pero no es así como entendemos los viajes en Yuma.No queremos que recorras China. Queremos que la vivas.
Por eso hemos diseñado esta expedición para que cada lugar tenga un propósito y cada etapa se sienta diferente. Habrá grandes paisajes, ciudades que parecen de otro planeta y lugares que probablemente ya hayas visto en fotos. Pero también habrá momentos que no encontrarías en un circuito tradicional y que probablemente tampoco vivirías viajando por tu cuenta.
Una ruta con intención: No hemos elegido los destinos para llenar un mapa. Cada parada cambia la energía del viaje: historia y vida cotidiana en Beijing, montaña y desafío en Huashan, caos urbano en Chongqing, naturaleza en Zhangjiajie, carretera y campo en Yangshuo y libertad en Guangzhou.
Experiencias que recordarás: Dormir junto a la Gran Muralla después de caminarla y cocinar con gente local, perderte por las entrañas de Chongqing, aprender algunas palabras en mandarín para utilizarlas en un mercado o recorrer en bicicleta los caminos entre las montañas de Yangshuo. Son estas historias las que hacen que un viaje se quede contigo.
Organizado, pero no encorsetado: Tendrás todo lo necesario para que el viaje funcione: alojamientos, transportes, entradas, guías locales y un coordinador de Yuma durante toda la expedición. Pero también tendrás espacio para improvisar, explorar, comer donde te apetezca o simplemente decidir qué hacer con tu tiempo.
Un grupo pequeño: Seremos un máximo de 12 viajeros. Porque creemos que viajar así se disfruta mucho más cuando puedes conocer realmente a las personas que tienes al lado y no eres simplemente uno más dentro de un grupo de 40.
China más allá de los lugares: Queremos que conozcas la China de las grandes montañas y ciudades imposibles, pero también la de los desayunos locales, los mercados, los barrios, las pequeñas conversaciones, las comidas compartidas y esos momentos cotidianos que no aparecen en una lista de “10 cosas que hacer en China”.
Una expedición que vivimos contigo: Ángel, fundador de Yuma, estará con el grupo durante todo el viaje. No para llevarte de un punto a otro con un paraguas en la mano, sino para vivir la expedición contigo, tomar decisiones cuando haga falta y asegurarse de que puedas disfrutar de lo importante.
Porque al final, la diferencia no está en cuántos lugares visitas. Está en todo lo que te pasa mientras los recorres.Y eso es exactamente lo que hemos intentado construir en estos 17 días.
China es un país enorme, intenso y completamente diferente a lo que conocemos.
Durante 17 días vamos a compartir trenes, comidas, caminatas, noches, momentos increíbles y también algún que otro momento de cansancio o incertidumbre.
Y creemos que ahí está gran parte de la magia: en las personas con las que compartes todo eso.
Queremos formar un grupo de personas que encajen entre sí, que tengan curiosidad por el mundo y las mismas ganas de vivir una aventura diferente.
Seremos un grupo pequeño de máximo 12 viajeros, porque creemos que cuando el grupo es reducido es mucho más fácil que desconocidos terminen convirtiéndose en compañeros de viaje y, quién sabe, quizá en amigos para mucho más tiempo.
Nuestro objetivo es sencillo: que el primer día que nos encontremos en China no parezca que somos 12 desconocidos que han reservado el mismo viaje.
Queremos que, desde el primer día, seamos un grupo unido por las mismas ganas de descubrir, reírnos, improvisar, superar algún reto y volver a casa con historias que contaremos durante años.
Porque al final puedes volver de China con cientos de fotos en el móvil. O puedes volver con una historia que todavía no sabes cómo vas a contar.
Soy Ángel, fundador de Yuma Expeditions y, sobre todo, un apasionado de viajar y descubrir el mundo.
Hace dos años me fui durante 4 meses a recorrer el Sudeste Asiático, mochila al hombro y sin tener muy claro todo lo que iba a encontrar por el camino. Ese viaje cambió por completo mi forma de entender los viajes: descubrí que las mejores historias casi nunca están en los lugares que aparecen en una guía.
Desde entonces, he seguido explorando diferentes partes del mundo y buscando esas experiencias que te sacan de tu rutina, te ponen a prueba y, sobre todo, se quedan contigo mucho después de volver a casa. Ahora he creado Yuma para compartir esa forma de viajar con personas que tienen las mismas ganas de descubrir, experimentar y vivir algo diferente.
En esta expedición a China estaré con vosotros durante todo el viaje, encargándome de que todo funcione cuando haga falta, pero también siendo uno más del grupo para disfrutar, improvisar y descubrir el país juntos.
Mi objetivo es sencillo: que tú puedas preocuparte de vivir la aventura y yo de que todo lo demás salga bien.