China

Explorando el gigante asiático

13 / 04 / 27 - 29 / 04 / 27

Grupo mínimo: 10 personas

Grupo máximo: 12 personas

Una Expedición para Descubrir China

17 días para descubrir un país de contrastes, perderte entre ciudades imposibles, caminar por montañas que parecen irreales, dormir junto a la Gran Muralla y descubrir una China que va mucho más allá de lo que probablemente hayas imaginado.

Queremos invitarte a una expedición que huye de los viajes tradicionales a China.

Una aventura diseñada para personas que no quieren limitarse a visitar los lugares más famosos, hacer una foto y continuar hacia el siguiente punto del mapa.

Queremos que vivas China desde dentro.

Que aprendas unas palabras de mandarín y te atrevas a utilizarlas en un mercado. Que compartas una cena después de cocinar juntos junto a la Gran Muralla. Que te pierdas por las calles y túneles de Chongqing. Que pongas a prueba tus piernas en las montañas de Huashan. Que pedalees entre arrozales y montañas en Yangshuo.

Porque para nosotros, viajar no es coleccionar destinos ni llenar la galería del móvil.

Buscamos esas experiencias que te sacan de lo conocido, que te sorprenden, que te hacen reír, que te ponen un poco a prueba y que, cuando vuelves a casa, sigues contando meses o incluso años después.

Y queremos vivirlas con un grupo de personas que tenga esa misma forma de entender el mundo.

No venimos simplemente a conocer China.

Venimos a dejarnos sorprender por ella, a probar cosas que nunca habíamos probado, a perdernos un poco, a compartir el camino y a descubrir qué ocurre cuando dejas espacio para que el viaje te sorprenda.

Venimos a vivir una China que probablemente no habrías vivido por tu cuenta.

¿Que es Yuma Expeditions?

No somos una agencia de viajes tradicional. Somos una forma diferente de descubrir el mundo.

En Yuma Expeditions creemos que viajar no debería consistir únicamente en llegar a un sitio, hacer unas cuantas fotos y volver a casa.

Creamos expediciones para quienes quieren vivir algo que probablemente no vivirían por su cuenta.

Rutas diseñadas para descubrir lugares increíbles, pero también para perderse, probar cosas nuevas, superar algún reto, compartir una mesa, conocer otras formas de vivir y dejar espacio para que ocurran cosas que no estaban en el plan.

Porque para nosotros el destino es solo el escenario. Lo importante es todo lo que ocurre mientras estás allí.

Por eso viajamos en grupos pequeños y buscamos personas con las mismas ganas de descubrir. Personas curiosas, abiertas y dispuestas a salir un poco de su zona de confort.

No queremos llevarte de un punto a otro. Queremos que formes parte de la aventura.

Y si cuando vuelves a casa solo puedes enseñar fotos, sentimos que nos hemos quedado cortos.

Queremos que vuelvas con historias. Con recuerdos. Con gente que conociste por el camino. Y con esa sensación de: “Este viaje no lo voy a olvidar nunca"

Eso es Yuma Expeditions.Viajes que probablemente recordarás después de haber deshecho la mochila.

China, Un País que te Obliga a Mirar dos Veces

Hay países que visitas. Y hay países que te hacen sentir que acabas de entrar en otro mundo. China es uno de ellos.

Desde el primer momento, China sorprende.

Ciudades que parecen sacadas de una película, montañas que parecen imposibles, trenes que atraviesan el país a toda velocidad, calles llenas de gente, mercados, templos, comida que nunca habías probado y una forma de vivir que muchas veces no se parece en nada a la nuestra.

Y lo mejor es que cuanto más avanzas, más te das cuenta de que no existe una sola China.

En Beijing puedes pasar de caminar entre hutongs y desayunar como lo hace cualquier local a encontrarte, pocos minutos después, frente a la Ciudad Prohibida.

Y entonces llega la Gran Muralla.

Caminar por ella ya es una experiencia difícil de explicar. Pero dormir esa noche en un pequeño pueblo junto a la muralla, cocinar juntos y sentarte a compartir la cena hace que la experiencia sea completamente diferente.

Después llega Huashan.

Montañas de roca, enormes paredes verticales y caminos que hacen que mires dos veces antes de seguir avanzando. Es uno de esos lugares en los que no necesitas que nadie te diga que estás viviendo algo especial.

Y entonces aparece Chongqing.

Una ciudad que parece diseñada sin ninguna intención de que los humanos podamos entenderla.

Edificios que atraviesan carreteras, metros que desaparecen bajo tierra, ascensores que te llevan de un nivel de la ciudad a otro y calles que parecen no tener principio ni final.

Aquí no queremos simplemente enseñártela.

Queremos que te pierdas en ella.

Más adelante, Zhangjiajie cambia completamente el escenario.

Bosques, niebla y enormes pilares de piedra que parecen sacados de otro planeta.

Y cuando crees que ya has visto suficiente, llegamos a Yangshuo.

Dejamos atrás el ruido de las grandes ciudades y nos subimos a una bicicleta para recorrer pequeños caminos entre montañas kársticas, arrozales, pueblos y ríos.

China también está en esas pequeñas cosas.

En aprender unas palabras en mandarín y atreverte a utilizarlas. En probar un desayuno que no sabes muy bien qué es. En sentarte a compartir una mesa. En entrar en un mercado. En observar cómo empieza el día en un barrio cualquiera.

Porque quizá eso sea lo que más nos gusta de China: que nunca sabes exactamente qué te vas a encontrar al doblar la siguiente esquina.

Durante 17 días vamos a atravesar una pequeña parte de este gigante.

Historia. Montañas. Caos. Naturaleza. Comida. Bicicletas. Ciudades imposibles. Momentos incómodos. Risas. Y muchas cosas que probablemente no estaban en tus planes.

Y quizá cuando vuelvas a casa te des cuenta de que China no era exactamente como imaginabas.

Era mucho más.

¿Es Para ti Esta Expedición?

Esta no es una expedición para quienes quieren viajar con todo bajo control. Es para quienes quieren descubrir un país que no se parece al suyo, dejarse sorprender y volver a casa con mucho más que una lista de lugares visitados.

Si lo que buscas es un circuito en el que sabes exactamente dónde vas a estar a cada hora, qué vas a comer y qué foto toca hacer después, probablemente encontrarás opciones que encajen mejor contigo.

Pero si quieres perderte por las calles de una ciudad que parece imposible, caminar por una de las montañas más espectaculares de China, dormir junto a la Gran Muralla, aprender cuatro palabras de mandarín para utilizarlas de verdad, pedalear entre arrozales y montañas y compartir todo eso con un grupo de personas que tienen las mismas ganas que tú... entonces esta expedición puede ser para ti.

No necesitas ser un viajero experto. Tampoco necesitas haber hecho una expedición antes.

Solo necesitas curiosidad, una mente abierta y ganas de salir un poco de tu zona de confort.

Porque no venimos a China únicamente a hacer fotos de sus lugares más famosos ni a tachar otro país de nuestro mapa.

Venimos a probar cosas que nunca habíamos probado, a comer donde comen los locales, a perdernos, a reírnos cuando algo no salga como esperábamos y a descubrir qué ocurre cuando dejas espacio para que el viaje te sorprenda.

Y, sobre todo, venimos a compartirlo.

Con las personas que conoceremos por el camino. Con el grupo. Y con Ángel, que estará con vosotros durante toda la expedición.

Si buscas el viaje de siempre, quizá esta no sea tu aventura.
Si quieres vivir China de una forma que probablemente no vivirías por tu cuenta, nos vemos allí.

¿Por qué Esta Expedición es Diferente?

China es uno de los países más grandes y fascinantes del mundo.

Podríamos habernos limitado a enseñarte sus lugares más famosos, hacer una foto, subir al autobús y pasar al siguiente.

Pero no es así como entendemos los viajes en Yuma.No queremos que recorras China. Queremos que la vivas.

Por eso hemos diseñado esta expedición para que cada lugar tenga un propósito y cada etapa se sienta diferente. Habrá grandes paisajes, ciudades que parecen de otro planeta y lugares que probablemente ya hayas visto en fotos. Pero también habrá momentos que no encontrarías en un circuito tradicional y que probablemente tampoco vivirías viajando por tu cuenta.

Una ruta con intención: No hemos elegido los destinos para llenar un mapa. Cada parada cambia la energía del viaje: historia y vida cotidiana en Beijing, montaña y desafío en Huashan, caos urbano en Chongqing, naturaleza en Zhangjiajie, carretera y campo en Yangshuo y libertad en Guangzhou.

Experiencias que recordarás: Dormir junto a la Gran Muralla después de caminarla y cocinar con gente local, perderte por las entrañas de Chongqing, aprender algunas palabras en mandarín para utilizarlas en un mercado o recorrer en bicicleta los caminos entre las montañas de Yangshuo. Son estas historias las que hacen que un viaje se quede contigo.

Organizado, pero no encorsetado: Tendrás todo lo necesario para que el viaje funcione: alojamientos, transportes, entradas, guías locales y un coordinador de Yuma durante toda la expedición. Pero también tendrás espacio para improvisar, explorar, comer donde te apetezca o simplemente decidir qué hacer con tu tiempo.

Un grupo pequeño: Seremos un máximo de 12 viajeros. Porque creemos que viajar así se disfruta mucho más cuando puedes conocer realmente a las personas que tienes al lado y no eres simplemente uno más dentro de un grupo de 40.

China más allá de los lugares: Queremos que conozcas la China de las grandes montañas y ciudades imposibles, pero también la de los desayunos locales, los mercados, los barrios, las pequeñas conversaciones, las comidas compartidas y esos momentos cotidianos que no aparecen en una lista de “10 cosas que hacer en China”.

Una expedición que vivimos contigo: Ángel, fundador de Yuma, estará con el grupo durante todo el viaje. No para llevarte de un punto a otro con un paraguas en la mano, sino para vivir la expedición contigo, tomar decisiones cuando haga falta y asegurarse de que puedas disfrutar de lo importante.

Porque al final, la diferencia no está en cuántos lugares visitas. Está en todo lo que te pasa mientras los recorres.Y eso es exactamente lo que hemos intentado construir en estos 17 días.

¿Cómo será el Grupo?

China es un país enorme, intenso y completamente diferente a lo que conocemos.

Durante 17 días vamos a compartir trenes, comidas, caminatas, noches, momentos increíbles y también algún que otro momento de cansancio o incertidumbre.

Y creemos que ahí está gran parte de la magia: en las personas con las que compartes todo eso.

Queremos formar un grupo de personas que encajen entre sí, que tengan curiosidad por el mundo y las mismas ganas de vivir una aventura diferente.

Seremos un grupo pequeño de máximo 12 viajeros, porque creemos que cuando el grupo es reducido es mucho más fácil que desconocidos terminen convirtiéndose en compañeros de viaje y, quién sabe, quizá en amigos para mucho más tiempo.

Nuestro objetivo es sencillo: que el primer día que nos encontremos en China no parezca que somos 12 desconocidos que han reservado el mismo viaje.

Queremos que, desde el primer día, seamos un grupo unido por las mismas ganas de descubrir, reírnos, improvisar, superar algún reto y volver a casa con historias que contaremos durante años.

Porque al final puedes volver de China con cientos de fotos en el móvil. O puedes volver con una historia que todavía no sabes cómo vas a contar.

LA RUTA — 17 DÍAS, 7 CAPÍTULOS

Llegas a Beijing.

Después de un vuelo largo y de aterrizar en una ciudad que probablemente no se parece demasiado a lo que tienes en la cabeza cuando piensas en China, no vamos a empezar corriendo de monumento en monumento.

Primero toca aterrizar.

Conocer al resto del grupo. Dejar las cosas. Salir a caminar. Empezar a orientarnos entre calles, bicicletas, luces, restaurantes y gente que hace su vida alrededor de nosotros.

La primera noche queda abierta para que la ciudad empiece a entrar poco a poco.

Quizá terminemos cenando juntos.

Quizá acabemos descubriendo algún pequeño restaurante por el camino.

Lo importante es que el primer día no se trata de tachar nada de una lista.

Se trata de empezar a estar en China.

Hoy empieza de verdad la aventura.

Y lo hacemos desde abajo, desde la vida cotidiana.

La mañana comienza con The Douzhi Dare.

Una bebida tradicional de Beijing que tiene fama de dividir opiniones. La probaremos juntos y descubriremos rápidamente quién está dispuesto a repetir… y quién prefiere no volver a verla jamás.

Después tendremos nuestra primera pequeña misión.

Aprenderemos algunas frases útiles en mandarín y saldremos a utilizarlas de verdad en Panjiayuan, preguntando precios e intentando negociar por alguna pequeña compra.

No será una clase de chino.

Tampoco una visita turística preparada.

Será simplemente uno de esos pequeños momentos en los que pasas de ser alguien que mira China desde fuera a pensar:

«Acabo de hacer esto en China.»

Y después llegará el corazón imperial de Beijing.

Entraremos en la Ciudad Prohibida con una perspectiva diferente: The Imperial Commute.

La idea es imaginar por un momento cómo habría sido atravesar este lugar como un funcionario imperial camino al centro ceremonial del poder.

Después volveremos a la Beijing cotidiana.

Nos perderemos entre hutongs, bicicletas, pequeños comercios y restaurantes.

Porque una de las cosas que queremos que descubras desde el principio es que China no está solamente en sus grandes monumentos.

También está en las calles que los rodean.

Hoy dejamos atrás Beijing.

Y aparece uno de esos lugares que probablemente llevas años viendo en fotografías:

la Gran Muralla China.

Pero aquí viene la diferencia.

No queremos simplemente llegar, caminar un rato, hacer una foto y volver a la ciudad.

Vamos a caminar por la Muralla y a disfrutarla con tiempo.

Después bajaremos hacia un pueblo cercano.

Y mientras la mayoría de viajeros vuelve a Beijing, nosotros nos quedaremos.

Dormiremos en un alojamiento local de estilo tradicional, en un entorno de pueblo y con la Gran Muralla todavía formando parte del paisaje.

Por la tarde ayudaremos a preparar la cena.

Cocinaremos juntos, compartiremos la mesa y tendremos una de esas noches que probablemente no aparecían en ningún itinerario cuando decidiste venir a China.

Porque la Gran Muralla cambia completamente cuando sabes que no tienes que marcharte después de hacer la foto.

Esta noche…

te quedas.

Te despiertas y la Gran Muralla sigue ahí.

Si el tiempo, el horario y las condiciones lo permiten, podremos ver el amanecer en la muralla china.

Un momento completamente diferente al día anterior.

Después recogeremos nuestras cosas y pondremos rumbo hacia el oeste.

El paisaje irá cambiando poco a poco mientras dejamos atrás Beijing y nos acercamos a Huashan.

Hoy bajamos el ritmo.

No necesitamos llenar cada minuto.

Llegaremos, nos instalaremos y tendremos tiempo para descansar antes de uno de los días físicamente más intensos de toda la expedición.

Mañana toca montaña.

Hoy toca una de las jornadas más exigentes del viaje.

Huashan.

Granito, crestas, desnivel y un paisaje completamente diferente al de los días anteriores.

Pasaremos buena parte del día caminando por la montaña y utilizaremos los transportes panorámicos cuando tenga sentido para aprovechar mejor la jornada.

Aquí cada uno podrá vivir el reto a su manera.

No se trata de demostrar quién es el más fuerte.

Se trata de descubrir hasta dónde quieres llegar.

Algunas secciones de mayor exposición podrán realizarse de forma opcional y siempre dependerán del tiempo, las condiciones de apertura y la capacidad del grupo.

Dejamos atrás Huashan y continuamos hacia Chongqing.

Y el cambio va a ser brutal.

Pasamos de las montañas a una de las ciudades más singulares de China.

Chongqing no parece construida sobre una superficie plana.

Parece construida en todas las direcciones.

Calles que suben. Edificios que continúan varios niveles por debajo. Puentes. Escaleras. Túneles. Ascensores. Luces. Ríos.

Hoy simplemente vamos a dejar que la ciudad nos golpee un poco.

Llegaremos, nos instalaremos y saldremos a explorar.

Sin necesidad de llenar la tarde de actividades.

Porque Chongqing es una de esas ciudades que merece la pena simplemente caminarla.

Hoy empezamos como empieza Chongqing.

Comiendo.

Nos levantaremos temprano y saldremos a buscar un desayuno local, caliente y rápido, en uno de esos lugares donde la ciudad comienza su día mucho antes de que nosotros estemos pensando en hacer turismo.

Pero Chongqing no se entiende únicamente mirando sus lugares más conocidos.

Así que después volveremos a sus calles.

Iremos entrando en sus diferentes capas: barrios, edificios, carreteras, ascensores y espacios cotidianos.

Poco a poco empezaremos a entender por qué aquí un mapa convencional puede dejar de tener demasiado sentido.

Hoy vamos a hacer algo bastante poco convencional.

Nos vamos a perder.

A propósito.

Entraremos bajo la ciudad para recorrer parte de la lógica subterránea y vertical de Chongqing: túneles, escaleras, ascensores y conexiones que hacen que esta ciudad parezca un laberinto construido en tres dimensiones.

La misión es sencilla:

perdernos juntos y encontrar la salida.

No hay una lista de monumentos que tachar.

Tenemos que empezar a entender cómo funciona la ciudad mientras avanzamos.

Y después…

bajamos revoluciones.

Nos sentaremos a tomar té y aprenderemos las reglas básicas del mahjong.

Probablemente no nos convertiremos en expertos.

De hecho, lo más probable es que alguno empiece a tomárselo demasiado en serio.

Mahjong, badly.

La noche queda abierta.

Podrás salir a cenar, seguir explorando la ciudad, buscar un buen hotpot, tomar algo o simplemente caminar.

Chongqing es demasiado grande como para que todo tenga que estar decidido de antemano.

Hoy volvemos a movernos.

Nuestro siguiente destino es Zhangjiajie.

Después de los edificios, las calles y el caos vertical de Chongqing, el paisaje vuelve a transformarse.

Llegamos a una de las zonas naturales más espectaculares del recorrido.

Si el horario final de trenes y las condiciones de funcionamiento lo permiten, podremos utilizar Tianmen Mountain para abrir este nuevo capítulo.

Será nuestra primera toma de contacto con el paisaje vertical que caracteriza esta región.

Y, dependiendo de cómo quede finalmente organizada la jornada, podremos mantener este día más ligero y dejar que la montaña empiece a ocupar todo el protagonismo a partir de mañana.

Hoy toca mirar hacia arriba.

Y probablemente también hacia abajo.

Entraremos de lleno en el paisaje de enormes pilares de arenisca de Zhangjiajie.

El objetivo no es correr de mirador en mirador intentando acumular fotografías.

Queremos caminar.

Pararnos.

Mirar.

Cambiar de perspectiva.

Sentir la escala del lugar.

Habrá momentos en los que simplemente te quedarás mirando el paisaje intentando entender cómo es posible que esas montañas estén realmente ahí.

Hoy estamos por encima de los pilares.

Mañana entraremos en ellos.

Hoy cambia la perspectiva.

Dejamos atrás la sensación de estar constantemente mirando desde arriba y nos metemos dentro del paisaje.

Caminaremos por zonas de bosque, agua y montaña para experimentar Zhangjiajie desde otra escala.

Más cerca.

Más lento.

Más inmersivo.

Es el tipo de día en el que probablemente acabarás con el móvil lleno de fotografías, pero también con la sensación de que ninguna consigue explicar demasiado bien lo que estás viendo.

Y eso está bien.

Hay lugares que simplemente hay que caminar.

El último día en Zhangjiajie cambia de nuevo el ritmo.

Nos alejaremos de los puntos más evidentes siempre que las condiciones y la logística lo permitan para explorar una parte más tranquila del entorno.

Menos carreras.

Menos gente.

Más tiempo para simplemente estar allí.

Después terminaremos el día con una tarde-noche más relajada y la oportunidad de probar comida de Hunan occidental y descubrir otro lado de la región.

Tres días en Zhangjiajie.

Tres formas diferentes de vivir el mismo paisaje:

por encima, desde dentro y lejos de lo más evidente.

Continuamos hacia el sur.

Nuestro siguiente capítulo es Yangshuo.

Aquí la energía vuelve a cambiar.

Las enormes montañas de Zhangjiajie dan paso a otro de los paisajes más reconocibles de China: las montañas kársticas que aparecen entre campos, pueblos y ríos.

Llegaremos, dejaremos las cosas y saldremos a caminar.

Sin necesidad de organizar una gran actividad.

Porque mañana vamos a descubrir Yangshuo de una forma mucho mejor:

en bicicleta.

Hoy no hay autobús turístico.

Hoy hay bicicletas.

Nos subiremos a ellas y saldremos a recorrer las pequeñas carreteras que atraviesan el paisaje de Yangshuo.

Montañas kársticas alrededor.

Campos.

Pueblos.

El río Yulong.

Y nosotros avanzando a nuestro ritmo.

Podremos parar cuando algo nos llame la atención.

Una pequeña tienda.

Una casa.

Un paisaje.

Un lugar donde simplemente apetezca sentarse un rato.

La idea es sencilla:

no recorrer Yangshuo desde la ventana de un vehículo.

Moverse por él.

Si las condiciones acompañan, podremos añadir tiempo de río de forma opcional.

Y si el recorrido y la logística lo permiten, podremos hacer alguna parada gastronómica en el campo para probar comida local, incluso platos preparados con bambú.

Hoy el viaje vuelve a sentirse especialmente libre.

Dejamos atrás los campos y las montañas de Yangshuo.

Nuestro último destino es Guangzhou.

Una nueva ciudad.

Un nuevo ritmo.

Y una nueva forma de entender China.

Llegaremos y tendremos tiempo para empezar a descubrirla sin prisas.

La primera noche queda abierta.

Podremos salir a comer, caminar por sus calles, descubrir algún barrio o simplemente sentarnos juntos después de tantos días de viaje y darnos cuenta de todo lo que hemos recorrido.

Todavía queda un último día completo.

Y queremos terminarlo de una forma muy concreta.

Alrededor de una mesa.

Último día completo de la expedición.

Y en lugar de terminar delante de otro monumento, vamos a sentarnos a comer.

Dim sum. Té. Conversación.

El morning tea cantonés es mucho más que desayunar.

Es sentarse alrededor de una mesa, pedir diferentes platos, compartirlos y dejar que la mañana pase.

Así queremos terminar China:

todos juntos alrededor de una mesa.

Después saldremos a recorrer barrios antiguos, pequeñas tiendas y calles donde la vida cotidiana sigue ocurriendo a nuestro alrededor.

Podremos seguir descubriendo comida, probar algún dulce tradicional y simplemente disfrutar de las últimas horas.

Y por la noche no habrá una cena final obligatoria.

No queremos decidir por vosotros cómo termina el viaje.

Quizá salgamos todos juntos.

Quizá algunos quieran descubrir otro restaurante.

Quizá terminemos tomando algo.

Después de 16 días compartiendo experiencias, el último capítulo lo escribe el grupo.

Última mañana.

Ya no hay que correr detrás de ninguna experiencia.

Quizá salgamos a dar un último paseo.

Quizá encontremos algo que todavía queramos probar.

Quizá simplemente nos sentemos a desayunar y repasemos todo lo que ha pasado durante las últimas dos semanas y media.

La Gran Muralla.

El desayuno que algunos odiaron.

La primera negociación en mandarín.

La noche cocinando juntos en el pueblo.

Huashan.

Los pandas.

Perdernos bajo Chongqing.

Las partidas de mahjong.

Las montañas de Zhangjiajie.

Las bicicletas entre los arrozales y las montañas de Yangshuo.

Y aquella última mesa de dim sum en Guangzhou.

Después toca despedirse.

La expedición termina aquí.

Pero probablemente no termina la conversación sobre todo lo que ha pasado.

¿Quién Te Acompaña?

Soy Ángel, fundador de Yuma Expeditions y, sobre todo, un apasionado de viajar y descubrir el mundo.

Hace dos años me fui durante 4 meses a recorrer el Sudeste Asiático, mochila al hombro y sin tener muy claro todo lo que iba a encontrar por el camino. Ese viaje cambió por completo mi forma de entender los viajes: descubrí que las mejores historias casi nunca están en los lugares que aparecen en una guía.

Desde entonces, he seguido explorando diferentes partes del mundo y buscando esas experiencias que te sacan de tu rutina, te ponen a prueba y, sobre todo, se quedan contigo mucho después de volver a casa. Ahora he creado Yuma para compartir esa forma de viajar con personas que tienen las mismas ganas de descubrir, experimentar y vivir algo diferente.

En esta expedición a China estaré con vosotros durante todo el viaje, encargándome de que todo funcione cuando haga falta, pero también siendo uno más del grupo para disfrutar, improvisar y descubrir el país juntos.

Mi objetivo es sencillo: que tú puedas preocuparte de vivir la aventura y yo de que todo lo demás salga bien.

2.490€

por persona (IVA incluido)

Fecha disponible

  • Duración 17 Días
  • Tamaño del grupo 12 personas

Incluido

NO Incluido

Así te Puedes Apuntar a esta Expedición

  • 01. SOLICITA TU PLAZA Rellena el formulario y cuéntanos un poco sobre ti, qué buscas en un viaje así y por qué quieres venir.
  • 02. HABLAMOS Nos pondremos en contacto contigo para conocernos, explicarte cómo funciona la expedición y resolver todas tus dudas.
  • 03. DECIDES Si creemos que encajas y quieres formar parte del grupo, te explicaremos todos los pasos para confirmar tu plaza con 300€.
  • 04. PAGO RESTANTE Una vez completado el grupo mínimo se abonará el restante del precio total con la posibilidad de dividir el pago en 3.
  • 05. EMPIEZA LA AVENTURA 1 mes antes de que empiece la aventura entrarás en el grupo privado de whatsapp, donde os ayudaré con toda la preparación del viaje para que cuando llegue el dia de empezar esta expedición sólo te preocupes en disfrutar de esta experiencia.

Preguntas Frecuentes

No queremos simplemente llevarte de una atracción a otra.

Hemos diseñado la ruta para que cada etapa tenga una personalidad diferente: Beijing, la Gran Muralla, Huashan, Chongqing, Zhangjiajie, Yangshuo y Guangzhou.

Dormiremos junto a la Gran Muralla, caminaremos por las montañas de Huashan, nos perderemos por las entrañas de Chongqing, recorreremos Zhangjiajie y sus paisajes de piedra y nos moveremos en bicicleta entre las montañas y pueblos de Yangshuo.

Además, tendrás tiempo libre y momentos abiertos para que el viaje no se sienta como una agenda que tienes que cumplir.

No necesitas ser atleta ni tener experiencia previa en expediciones.

Sí debes tener una condición física razonable y ganas de caminar, ya que habrá días activos y jornadas de montaña, especialmente en Huashan y Zhangjiajie.

En Huashan existe además la posibilidad de adaptar el nivel de dificultad en función de las condiciones, la apertura de los recorridos, el grupo y las indicaciones del equipo local.

Si tienes alguna lesión, limitación física o circunstancia que pueda afectar al viaje, lo hablaremos antes de confirmar tu plaza.

Priorizamos hoteles locales, limpios, cómodos y bien situados, antes que grandes cadenas internacionales.

Buscamos que tengan lo necesario para descansar después de un día de aventura: baño privado, camas cómodas, agua caliente y climatización cuando sea necesario.

Además, en algunos momentos el alojamiento forma parte de la experiencia. El mejor ejemplo es nuestra noche en un pequeño alojamiento familiar junto a la Gran Muralla.

Los hoteles definitivos se confirmarán durante la fase de organización y reserva del viaje, siempre sujetos a disponibilidad.

Puedes venir completamente solo.

De hecho, una parte importante de las personas que buscamos para Yuma pueden encontrarse exactamente en esa situación.

El grupo se forma pensando en que las personas que lo componen compartan una forma de entender los viajes y tengan ganas de conocer gente nueva.

No necesitas traer a tu compañero de viaje. Quizá lo encuentres aquí.

Nada. 😄

No necesitas saber chino para viajar con nosotros.

Durante el viaje tendremos apoyo local y guías de habla española en los lugares que visitaremos. Además, aprenderemos algunas palabras y expresiones básicas para utilizarlas nosotros mismos.

Porque una cosa es que alguien pueda traducirte todo y otra muy distinta es atreverte a pedir algo, negociar en un mercado o saludar a alguien en su propio idioma.

Los requisitos de entrada pueden cambiar y dependen de la nacionalidad del viajero y de las condiciones vigentes en el momento del viaje.

Por eso, antes de viajar te indicaremos qué documentación y requisitos de entrada debes cumplir y cuándo debes gestionarlos.

La responsabilidad de disponer de un pasaporte válido, visado cuando corresponda y cualquier otra documentación exigida para entrar en China corresponde al viajero.

Sí. Para participar en la expedición deberás disponer de un seguro de viaje válido para todo el periodo, con coberturas adecuadas para las características del viaje.

Te recomendaremos qué coberturas revisar antes de contratarlo, especialmente en relación con asistencia médica, cancelación, equipaje y actividades previstas durante la expedición.

Primero completas el formulario de solicitud de plaza.

Después nos pondremos en contacto contigo para conocernos, resolver tus dudas y explicarte cómo funciona la expedición.

Si creemos que encaja contigo y tú también quieres formar parte del grupo, te explicaremos los siguientes pasos para confirmar tu plaza y realizar el pago correspondiente. (300€)

Entendemos que los planes pueden cambiar. Por eso queremos que conozcas desde el principio cómo funciona la cancelación.

El importe entregado para confirmar tu plaza no es reembolsable (300€). Sobre el importe restante, se aplicarán las siguientes condiciones:

  • Más de 90 días antes de la salida: devolución del 100% del importe restante.
  • Entre 90 y 60 días antes: devolución del 50% del importe restante.
  • Entre 60 y 30 días antes: devolución del 20% del importe restante.
  • Menos de 30 días antes: no se devuelve ningún importe.

La fecha que se tendrá en cuenta será aquella en la que comuniques formalmente la cancelación.

Te recomendamos contratar un seguro de viaje con cobertura de cancelación, para que puedas estar protegido frente a aquellos supuestos de cancelación que estén cubiertos por tu póliza.

Las condiciones completas de cancelación quedarán recogidas en el contrato de viaje combinado que recibirás antes de confirmar tu plaza.

Puedes escribirnos directamente por whatsapp o al correo hola@yumaexpeditions.com

Si después de leer todo esto tienes dudas, pregúntanos. Preferimos tener una conversación contigo y que entiendas perfectamente qué vas a vivir antes de que tomes cualquier decisión.

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